1.- Estado de atención.Se trata simplemente de observar todos sus movimientos, palabras, pensamientos, acciones, de forma objetiva, como si fuese una cámara, pero sin analizarse, ni juzgarse, esto es muy importante, pues cuando nos analizamos estamos aquí y queremos estar allí, somos esto y queremos ser aquello, entonces llega la frustración y de ahí a la depresión sólo hay un paso. Obsérvese como diría Samael Aun Weor: como un vigilante en tiempos de guerra, pero recuerde, sólo observe, no juzgue ni analice. Observe todo lo que pasa tanto en su interior como en el exterior. Perciba todo sonido audible, mire lo que está viendo con atención, observe como aparecen los pensamientos sin identificarse con ellos, como si esos pensamientos no fuesen suyos, concéntrece en sus quehaceres diarios estando presente en el momento actual, sienta la respiración, observe cada detalle, como por ejemplo un simple picor, observe como se dirige su mano hacia su destino, etc... El estado de atención permanente le ayudará a despertar progresivamente la consciencia. La principal causa de infelicidad, por no decir toda, se debe a que permanecemos con la consciencia dormida. Evidentemente esto no es fruto de un día, ni de dos, require paciencia y trabajo diario de alerta, observación y atención. Pero todo se consigue con ganas, ilusión y fuerza de voluntad. A ver si pensaban que venimos a esta vida sin la más mínima posibilidad de salir del infierno que nosotros mismos creamos...
2.- Relajación.
No hay nada mejor para tener cuerpo y mente sanos que un buen estado de relajación. Existen multitud de técnicas de relajación. No se trata de buscar la más efectiva pues puede que la técnica que mejor me viene a mi no le va bien a usted. Pruebe distintas técnicas y quédese con una. Practíquela todos los días a la salida y ocaso del sol.
3.- Todos somos uno.
Tenga siempre presente la idea de que todos los seres vivos somos un mismo cuerpo al igual que el conjunto de células de un organismo componen un cuerpo. Por lo tanto, cada crítica, cada mal gesto, cada insulto que propine a los demás seres del mundo se lo estará haciendo a usted mismo. Trate al mundo como si fuese usted mismo.
4.- Practique deporte.
El deporte libera de energías negativas emocionales y mentales adheridas a los cuerpos astral y mental. Intente adquirir una rutina de al menos 3 veces por semana.
5.- Cuidado con las ilusiones.
La misma palabra lo dice. ilusión ¿y qué es ilusión sino algo abstracto, insustancial? Tenga en cuenta que el ego se alimenta de ilusiones, mientras luche por conseguir una ilusión fijada, el ego se alimentará de esta y se sentirá "feliz", pero cuando llegue a la meta, cuando esa ilusión se convierta en realidad... tendrá que fijar otra meta, pues de no ser así, estaremos perdidos, sin rumbo. Eso no es felicidad. La verdadera felicidad llega cuando uno no necesita fijar metas para ser feliz, pues la felicidad se convertirá en un estado del alma y no en una meta a alcanzar. Y de esto puedo dar fe.
2.- Relajación.
No hay nada mejor para tener cuerpo y mente sanos que un buen estado de relajación. Existen multitud de técnicas de relajación. No se trata de buscar la más efectiva pues puede que la técnica que mejor me viene a mi no le va bien a usted. Pruebe distintas técnicas y quédese con una. Practíquela todos los días a la salida y ocaso del sol.
3.- Todos somos uno.
Tenga siempre presente la idea de que todos los seres vivos somos un mismo cuerpo al igual que el conjunto de células de un organismo componen un cuerpo. Por lo tanto, cada crítica, cada mal gesto, cada insulto que propine a los demás seres del mundo se lo estará haciendo a usted mismo. Trate al mundo como si fuese usted mismo.
4.- Practique deporte.
El deporte libera de energías negativas emocionales y mentales adheridas a los cuerpos astral y mental. Intente adquirir una rutina de al menos 3 veces por semana.
5.- Cuidado con las ilusiones.
La misma palabra lo dice. ilusión ¿y qué es ilusión sino algo abstracto, insustancial? Tenga en cuenta que el ego se alimenta de ilusiones, mientras luche por conseguir una ilusión fijada, el ego se alimentará de esta y se sentirá "feliz", pero cuando llegue a la meta, cuando esa ilusión se convierta en realidad... tendrá que fijar otra meta, pues de no ser así, estaremos perdidos, sin rumbo. Eso no es felicidad. La verdadera felicidad llega cuando uno no necesita fijar metas para ser feliz, pues la felicidad se convertirá en un estado del alma y no en una meta a alcanzar. Y de esto puedo dar fe.








